martes, 25 de marzo de 2025

PATRICIO WHITTY BROSCH


CREADOR DE FICCIONES


PATRICIO WHITTY nació en Venado Tuerto en 1930, descendiente de Thomas Whitty y María Droughan, una de las primeras familias de origen irlandés que llegaron a estas tierras santafesinas a fines del siglo XIX.

Para tener una semblanza de la familia Whitty, nos encontramos con Patricio -que goza de una excelente memoria- para que nos relate, no solamente aspectos de su vida personal, sino sobre lo que es una de sus grandes pasiones: el teatro.

Hijo de Patricio Whitty y Erna Brosch, es el tercero en orden descendente de la familia integrada por: Elvira, Adolfo, Patricio, Ismael, Ricardo, Oscar y Beatriz. Y como en las mejores familias irlandesas, Patricio es el único soltero. Todos los demás formaron su hogar y tuvieron descendencia, a excepción de Ismael que no tuvo hijos.

Eran tiempos difíciles, sin embargo y por mérito propio, Patricio supo abrirse camino en la vida cumpliendo las más variadas e insólitas tareas. De adolescente comenzó a trabajar en la casa de un ejecutivo de la SA Molinos Fénix, donde hacía múltiples faenas; dos años más tarde se empleó en una farmacia, donde además de cadete, aprendió el uso del mortero para la preparación de medicamentos. Y fue precisamente allí donde vivió su primera experiencia penosa. Recuerda que una manifestación obrera avanzó por la calle central del pueblo reclamando mejoras salariales, y cuando llegó frente a la farmacia, los manifestantes intimaron al propietario a unirse a sus protestas; ante la negativa de éste, los huelguistas le pidieron que dejara que el cadete se sumara a la revuelta, a lo que su empleador no se opuso, y Patricio se perdió en medio del alboroto. Al día siguiente, cuando se presentó a trabajar, se enteró que había perdido su empleo. “En mi farmacia no quiero huelguistas” sentenció el
José Wallace con Patricio Whitty
boticario. Este hecho lo afectó en demasía. Si bien no hay precisión exacta del año, es muy probable que haya sido alrededor de los años 1944/45, en plena Argentina convulsionada, cuando Patricio contaba tan solo 15 años. Ahora había que buscar otro trabajo y gracias a la recomendación de unos vecinos, logró emplearse en un campo de San Marcos, a escasos kilómetros de Venado Tuerto. Allí trabajó durante tres años quitando las malezas (chamico, cola de zorro, Chinchilla, abrojo) y por supuesto, también juntadas de maíz y entroje, todo a músculo y pulmón. A todo esto ya era un experto jinete y se fue a trabajar en una granja en las cercanías del pueblo. Ya en la década del 50 los propietarios de ‘Fundiciones Yasci’ -vecinos del barrio- le pidieron que fuera a trabajar con ellos y le encargaron el depósito de materiales. A pesar de algunos reparos, aceptó el desafío e ideó un registro que permitió identificar cada uno de los elementos almacenados mediante la confección de un catálogo de existencia, lo que posibilitaba que la fábrica no detuviera su producción por falta de material. No conforme con el manejo de ciertas cuestiones laborales, presenta su renuncia y se retira después de doce años de labor. A todo esto estaba en pleno auge la fábrica de motores eléctricos ‘Dison S.A.’, que más tarde adquirió fama con la fabricación de artefactos eléctricos (licuadoras, batidoras, enceradoras, etc.). Como en toda ciudad chica, en el ambiente fabril sabían de la capacidad de Patricio y por sobretodo, de su incuestionable honradez, razón por la que le ofrecen el manejo del almacén de materiales. Todo iba bien hasta que se produce un cambio en los directivos de la fábrica, y Patricio -que se caracterizaba por su rectitud- tuvo un nuevo desencuentro y presentó su renuncia ante la sorpresa de su jefe, que inútilmente trató de persuadirlo para que se quedara. Cuando se retira, después de veinte años en la fábrica, le adeudaban alrededor de seis meses de sueldos (situación similar al resto de los empleados) por lo que exigió su pago total como correspondía. En aquella época existían los bonos agrarios, que recibió en parte de pago y que luego canjearía en una agencia de automóviles, donde adquirió un ‘Bergantín’ de Industrias Kaiser Argentina (IKA). Al poco tiempo le ofrecen la gerencia general de ‘Fundiciones Industriales’, una de las primeras empresas que se instala en el Parque Industrial ‘La Victoria’, cargo que ocupa hasta que pide su pase a retiro. Sin embargo Patricio no se detiene y continúa su actividad en una aseguradora, trabajando medio día, lo que le posibilitó dedicarse a lo que siempre le gustó: el espectáculo.

Nos dice que en sus años juveniles, cuando se enteraba de alguna puesta en escena teatral en la ciudad de Rosario, hacía lo imposible para ir a ver la obra, y cuando llegaban a Venado Tuerto compañías de Rosario o Buenos Aires, allí estaba él, en primera fila para disfrutar de la actuación. “Cuando mis amigos iban al cine o a bailar, yo prefería ahorrar para viajar a ver obras de teatro a Rosario” confiesa sonriente. Sin dudas, el teatro fue y es su pasión.
Con posterioridad, y durante un período de diez años aproximadamente, Patricio llevó al teatro dos obras más de su autoría: “A pesar de todo” y “Mis amigos, tus amigos” con un marcado éxito. Esto permitió que muchos de los aficionados de aquél entonces prosiguieran estudiando actuación y formando grupos de teatro independientes que con el tiempo in crescendo, a tal punto que actualmente en Venado Tuerto existen numerosos grupos de teatro que se presentan regularmente en salas de la ciudad con gran asistencia de público.

Su familia

Apenas comenzó a relatarnos sus vivencias, Patricio marcó una de las materias que sus padres priorizaron para sus hijos: había que estudiar. Y así lo hicieron, todos terminaron la escuela primaria y únicamente Oscar, el menor de los varones, culminó sus estudios secundarios, lo que no fue posible para los mayores que debieron trabajar duramente junto a sus padres. Sus hermanas también asistieron a escuelas de oficios mixtos, donde se dictaban clases de corte y confección, pintura, bordados y trabajos prácticos, escuelas de gran auge por aquellos años también difíciles para las niñas, que aspiraban a ejercer una profesión digna a sus capacidades.

El Teatro

Tenía 21 años cuando se le cruzó por la cabeza montar un espectáculo teatral. Asistió a talleres donde aprendió técnicas básicas para montar una obra. Inquieto, y con esas ganas de representar un espectáculo que identificara la idiosincrasia de la gente de su pueblo, pone manos a la obra. Es así que, con la asistencia de un reconocido hombre de teatro de la ciudad de Rosario -que lo alentó a montar el espectáculo- escribe su pieza teatral “El hijo triste” de lenguaje coloquial. Enseguida comienza a juntar aficionados dispuestos a seguirlo en su emprendimiento.

Rápidamente formó el elenco y comenzaron los ensayos, y el 23 de noviembre de 1952 se estrena “El hijo triste” en el Cine Teatro Verdi. El éxito superó lo imaginado y las funciones debieron repetirse muchas veces más. Durante varios años el elenco recorrió la región e hizo
las delicias de la gente que estaba ávida por ver actuar a estos actores noveles que daban lo mejor de sí para deleitar a su público. Con el correr de los años, dos de sus integrantes incursionaron en el mundo artístico nacional y posteriormente en España y Estados Unidos con relativo éxito.

No hay dudas, Patricio Whitty es uno de los pioneros del teatro venadense y un permanente hacedor de conjuntos folclóricos que tuvieron gran aceptación popular a nivel regional y nacional. Entre ellos destacamos al conjunto folclórico “Los Huilques”, de destacada actuación en el escenario mayor de Cosquín y una permanencia de diez años ininterrumpidos.

Nos despedimos de Patricio llevándonos la imagen de una persona buena y generosa, un hombre afecto a la magia de los escenarios y constructor de imágenes cotidianas que plasma en sus escritos que no se atreve a mostrar, pero que guardan el afecto de sus seres queridos y el agradecimiento de cuanto bien recibió en la vida. Lo expresó él mismo: “Soy un agradecido por todo lo recibido”.

A su sobrina Mónica Patricia “Cielito” nuestro agradecimiento.

Patricio Whitty falleció el 01/12/2014 a los 84 años de edad.


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