JORGE ALBERTO FITZIMONS
Todos coinciden: “el gringo” fue el mejor Nº 2 del fútbol regional de los últimos tiempos.
Cierto día, durante una conversación entre amigos, me dijeron que el pagador de un cajero bancario de la ciudad era de origen irlandés. Cuando pregunté cómo se llamaba, me dieron un nombre que parecía más asiático que irlandés. No obstante, movido por ese afán de reclutar jóvenes de nuestra comunidad, me fui al encuentro del furtivo paisano. Cuando lo ubiqué, me encontré con un muchacho joven y comunicativo, que hasta se dio el lujo de bromear sobre las distintas maneras que la gente pronuncia su apellido, de antiguo origen irlandés. Ahí percibí que estaba ante un cultor del mejor sentido del humor de los irlandeses: reírse de sí mismo. Esto me trajo a la memoria un viejo “scrap book” de mi padre, que había recopilado recortes de las planillas del ferrocarril, donde su nombre fue escrito de las maneras más insólitas que se pueda imaginar. Ahora el turno es de quien hoy quiero presentarles: Jorge Alberto Fitzimons, “sin la ‘s’ después de la ‘z’” -me aclara sonriente, como para que no tuviera dudas de la originalidad de su apellido. Error de escritura (¡cuándo no!) en la partida de nacimiento de su padre.
Jorge Alberto Fitzimons nació en la localidad cordobesa de Cavanagh el 6 de abril de 1960 y es el menor de los tres hijos de la familia de don José Telésforo Fitzimons y María Esther Goyeneche. A los pocos días después de su nacimiento la familia se trasladó a la “Estancia Carmen” del Conde Chateaubriand, en el distrito del mismo nombre y a escasos 15 km de Venado Tuerto. Unos años más tarde se reubica en el campo de la familia Sibuet-Brunel donde sus padres atendieron el tambo hasta su jubilación.
Allí el joven Fitzimons adquiere una formación familiar campestre, y junto a sus hermanos, colabora en los trabajos rurales, donde supo de pialadas, yerras, domas y cabalgatas. No obstante, y aunque todo suene a diversión, la realidad era muy distinta. Los trabajos del
| Familia Fitzsimons |
Jorge cursó la primaria en la Escuela Nº 165 ‘Gral. Manuel Belgrano’ y el secundario en el Instituto Privado de Enseñanza Comercial (EEMPI) Nº 1092, de la localidad de Carmen. En su adolescencia comenzó a practicar deportes en el ‘Club Atlético Sportsman Carmelense’ donde se contagió de esa pasión que es el fútbol. Alentado por quienes percibían sus cualidades para esta disciplina, lo incluyen en el equipo con el Nº 2, del que más tarde pasaría a ser el capitán en la temporada 1979/80, oportunidad en la que el club obtiene el campeonato de la Liga Venadense.
Posteriormente jugó en la Liga Regional con miras a ascender a primera división, pero lamentablemente el conjunto perdió la final con Huracán de Chabás. A esta altura, ya era reconocido en el mundo futbolero de la zona, y los cronistas deportivos no ahorraron elogios sobre las técnicas innovadoras de este joven valor que apodaron ‘el gringo’, y que más allá de sus indiscutibles habilidades con el esférico, hizo gala de una caballerosidad deportiva, lo que animó a directivos de los clubes a interesarse por su contratación. Fue así que comenzó a jugar para clubes de mayor competitividad deportiva como Unión y Cultura de Murphy’, ‘Centenario Football Club de Venado Tuerto’ y ‘San Martín de Chovet’, todos ellos de sobresaliente trayectoria en campeonatos de fútbol zonales. Actualmente todos coinciden: “el gringo” fue el mejor Nº 2 del fútbol regional de los últimos tiempos.
Ya alejado de este deporte, no pudo desprenderse de la práctica de otras competencias como pelota paleta y padle, de los que en los últimos cuatro años fue campeón del Torneo Provincial de la Asociación Bancaria.
Terminado sus estudios secundarios inició su actividad laboral en la Cooperativa Agrícola Ganadera de Carmen hasta los 23 años, oportunidad en la que ingresó a una entidad bancaria que posteriormente se fue fusionando con otras casas de crédito hasta su actual denominación: Credicoop Coop. Ltdo. en el que se desempeña como cajero en la sucursal Venado Tuerto.
En 1988 contrajo matrimonio con Patricia Ponzini Di Lena con quien formó su familia que componen: Thomas (1990) y Roy (1994), ambos alumnos del Instituto Santa Rosa de Venado Tuerto.
Integrante del Consejo Directivo de la Sociedad Argentino Irlandesa de Venado Tuerto, Jorge Fitzimons es parte de una legión de gente joven que garantiza la permanencia en el tiempo de nuestra comunidad en esta región, mediante un recambio generacional que comienza a percibirse. Es por eso que pretendemos presentarles a todos los lector del “The Southern Cross”, a quienes son el futuro de nuestras comunidades en el interior.
A Patricia y Jorge, a Thomas y Roy, nuestro agradecimiento por la buena onda y el haberse brindado con afecto y espontaneidad para este encuentro.
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