RODOLFO “CACHO” DELAHANTY
Rodolfo Romualdo Delahanty, más conocido por “Cacho” Delahanty, nació en Venado Tuerto en 1929; es el menor de los tres hijos de don Juan Antonio Delahanty Mitchel y de doña María Rosa Crapella. Cursó sus estudios primarios en la “English High School” de la empresa Ferrocarriles Central Argentino, tal vez integrante de las últimas promociones, que precedieron su cierre definitivo.
Actualmente Rodolfo Delahanty es residente del geriátrico “Santa Fe”, donde es atendido hasta tanto se recupere de una operación que le costó la amputación de una de sus piernas.
Entre las múltiples actividades que desarrolló durante sus 80 abriles, se destaca su afición por la fotografía, y lo que comenzó siendo un juego, terminó en profesionalismo. En 1999 el Concejo Municipal de la ciudad le otorgó la distinción “Hijo dilecto de Venado Tuerto”, atento su dedicación a la fotografía y la colección de imágenes que ha recopilado en sus más variadas expresiones.
Según nos relata Cacho, su afición por la fotografía comienza cuando, en familia, salía de paseo con una cámara “cajoncito” de su padre, y -con auxilio de éste- tomaba imágenes en distintas partes de la ciudad. Lo que para su padre era un entretenimiento, para él era una diversión. Comenta que iban a la zona del ferrocarril, por aquellos años un lugar de concentración de los pobladores, y retrataba las máquinas a vapor, los vagones, el “Molino Fénix” en su imponente modernidad y los paisajes que el capricho de la naturaleza le ofrecía. Ya mayorcito y con cámara propia, se dedicó a fotografiar las carreras automovilísticas, especialmente durante el apogeo de la recordada “Vuelta de Santa Fe” de turismo carretera, donde inició sus primeras incursiones como profesional. Para ese entonces tenía una cámara
rudimentaria, cuyo manejo le costó abandonar cuando el avance tecnológico lo empujaba hacia otra más moderna. “Es que me encariñé con esa camarita, porque fue la que me permitió descubrir y hacer cosas nuevas a través de la fotografía”.
“Cacho” integra el Consejo Directivo de la Sociedad Argentino Irlandesa de Venado Tuerto y tiene un montón de amigos que desfilan por el geriátrico para saludarlo y charlar con él de lo que fuere. Empedernido lector, vive informado de todo lo que acontece en la ciudad, el país y el mundo. Considera que está bien atendido y espera volver pronto a su casa para continuar haciendo lo que le gusta y sumergirse en su mundo, ese mundo de imágenes que él creó y que para la comunidad de Venado Tuerto es un tesoro de mucho valor. A través de la recopilación de sus fotografías antiguas y las que él mismo plasmó con sus cámaras, las futuras generaciones podrán observar en imagen, la evolución que el crecimiento de la ciudad experimentó en sus 125 años, y comprobar así, que en lo profundo, subyace el destino progresista que alguna vez pronosticara su fundador Don Eduardo Casey.
| Margarita Kenny, Cacho, María Elena Chapman y Patricia Goodbody de Murray |
“Cacho” integra el Consejo Directivo de la Sociedad Argentino Irlandesa de Venado Tuerto y tiene un montón de amigos que desfilan por el geriátrico para saludarlo y charlar con él de lo que fuere. Empedernido lector, vive informado de todo lo que acontece en la ciudad, el país y el mundo. Considera que está bien atendido y espera volver pronto a su casa para continuar haciendo lo que le gusta y sumergirse en su mundo, ese mundo de imágenes que él creó y que para la comunidad de Venado Tuerto es un tesoro de mucho valor. A través de la recopilación de sus fotografías antiguas y las que él mismo plasmó con sus cámaras, las futuras generaciones podrán observar en imagen, la evolución que el crecimiento de la ciudad experimentó en sus 125 años, y comprobar así, que en lo profundo, subyace el destino progresista que alguna vez pronosticara su fundador Don Eduardo Casey.
De esa manera fue almacenando material, sin interés comercial, sino simplemente “para despuntar el vicio”, con lo que armó su propio archivo.
Su actividad se volvió más intensa cuando compra el diario “El Alba” en sociedad con dos amigos. En ese tiempo la novedad era la linotipo y él era el encargado de armar el cliché. Entonces comenzó a recorrer la ciudad, los eventos culturales, sociales y deportivos, y por la noche se encerraba en el laboratorio revelando el material del día. “Era un trabajo muy sacrificado, pero me sentía feliz de hacerlo” admite con nostalgia.
Rodolfo "Cacho" Delahanty falleció el 01/06/2012 a los 83 años.
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